Para el legislador a cargo de la vicepresidencia primera del Senado bonarense, no hay distinción de color político a la hora de visibilizar y reclamar la declaración de “Emergencia Humanitaria y Sanitaria de la provincia de Buenos Aires”, apuntando tanto al gobierno nacional como provincial. Así presentó el viernes pasado un proyecto de ley.
La declaración de “Emergencia Humanitaria y Sanitaria de la provincia de Buenos Aires” impone una respuesta Institucional urgente, frente a un contexto de agravamiento de la salud y la desigualdad.
El contenido del proyecto exclama: -garantizar medicamentos esenciales; -asegurar vacunas e insumos sanitarios; -garantizar tratamientos oncológicos; -fortalecer hospitales públicos; reforzar programas respiratorios y preventivos; fortalecer la salud mental y la contención psicológica y garantizar asistencia sanitaria Integral a los sectores vulnerables.
A nivel nacional apunta a la interrupción, reducción o desfinanciamiento de programas vinculados al acceso a medicamentos, vacunación, discapacidad y tratamientos; suspensión del Programa Remediar ha dejado sin provisión regular de medicamentos esenciales a hospitales y centros de atención primaria; graves dificultades en la provisión de medicamentos a adultos mayores (PAMI).
Mientras que a la provincia, le reclama las deficiencias, demoras y falta de abastecimiento en programas y prestaciones incluyendo provisión de medicamentos, insumos descartables, programas preventivos y programas sanitarios vinculados a enfermedades respiratorias estacionales, siendo el accionar del programa de Infecciones Respiratorias Agudas Bajas (IRAB)”.
Unificando el déficit acompañado de la crisis económica social, resalta el grave deterioro en la salud mental de la población, registrándose un incremento de consultas psicológicas y psiquiátricas, concluyendo en que “no existe prioridad superior a proteger la vida y la salud de las personas”.
