El conductor expuso públicamente la emergencia alimentaria y sanitaria en la Pcia. de Bs. As. y sus seguidores en el camino político y la gestión, pusieron manos a la obra. El ejemplo empezó por casa.

El pres. del Cons. Escolar, Carlos Leiva con su agrupación dentro de la estructura política que maneja el sec. de Gob., Pablo Mansilla; lanzaron más de 15 ollas populares en forma correlativa en los barrios paceños remarcando que la asistencia alimentaria tiene que ser circunstancial apuntando a políticas de Estado que den respuesta estructural.

En consonancia con los proyectos presentados por Mario Ishii en el Senado bonaerense siendo el vicepres. de la cámara alta y que quedaron truncos desencadenando el quiebre con el gobernador; Carlos Leiva se lanzó con un fuerte mensaje.

“En la Provincia de Buenos Aires, miles de familias enfrentan hoy la angustia de no saber si van a poder poner un plato de comida en la mesa y no es un dato abstracto: es la vecina del barrio, es la infancia que crece con hambre y son las agrupaciones políticas que semana a semana multiplican los esfuerzos para llegar a más personas en uno de los territorios más ricos de nuestro país”, reflejó mientras se encargaba de las ollas populares a través de referentes barriales.

Así fue que justificó lo dicho recordando que “el derecho a la alimentación no es un favor, es un derecho humano fundamental, reconocido por nuestra Constitución y por los tratados internacionales que Argentina; cuando el Estado no llega, cuando las políticas públicas no alcanzan o se desfinancian, ese derecho se quiebra”.

Frente a esa ausencia, el dirigente afirmó que “desde José C Paz, nuestra agrupación política sostiene con trabajo territorial lo que debería garantizar el Estado; con los militantes que cocinan, que organizan, que acompañan, que no bajan los brazos aunque los recursos sean cada vez más escasos formando una red de contención social que hoy, para muchas familias, son su sostén”.

Sin embargo, apuntó a que “no alcanza con tapar el agujero: hace falta exigir políticas de Estado que garanticen la seguridad alimentaria de manera sostenida, con presupuesto, con planificación y con una mirada de derechos, no de asistencialismo circunstancial”.

“La solidaridad de base es imprescindible, pero no puede ser la respuesta permanente a una obligación que le corresponde al Estado”, enfatizó instando a que “sigamos organizándonos, sigamos acompañando, y sigamos exigiendo que el derecho a la alimentación deje de ser una promesa incumplida”.

Por Marina Lacolla

Marina Lacolla, periodista y editora de la Revista Trato Hecho Noticias del Conurbano