


La docencia universitaria de toda Argentina inició este lunes paro en el marco de un plan de lucha que prevé diferentes medidas. La UBA lo decretó por tiempo indeterminado. El reclamo central apunta al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, una norma aprobada por el Congreso Nacional. Fue impulsado por las dos federaciones nacionales mayoritarias: Conadu Histórica y Conadu.
Esta medida tiene alcance nacional y afecta a la mayoría de las instituciones universitarias públicas de la Argentina; entre otras casas de altos estudios, confirmaron su adhesión la Universidad Nacional de Córdoba (UNC); de La Plata (UNLP); la Tecnológica Nacional (UTN); la de Rosario (UNR); la de Tucumán (UNT); la del Nordeste (UNNE); del Chaco Austral (UNCAUS); de Salta (UNSa); de Entre Ríos (UNER); y de José C. Paz (UNPAZ). Informó también la UTN que no sólo sus 30 facultades regionales se suman a la huelga, sino también que lo hará el Instituto Nacional Superior del Profesorado Técnico, que pertenece a la universidad.
