La masiva movilización de la Confederación General del Trabajo (CGT) encendió la luz roja ante inminente envío de la reforma laboral para ser votada en las cámaras legislativas. Tal como la planteó el gobierno, quedó paralizada como resultado del altísimo acatamiento sindical a la convocatoria de la central obrera.

La central obrera había renovado autoridades a mediados de noviembre conformando un nuevo triunvirato conductor en el congreso realizado en estadio Obras Sanitarias; la CGT fue con todo teniendo en la cúpula a Octavio Argüello de Camioneros, quien renovó mandato y a Jorge Sola, del gremio del Seguro y Cristian Jerónimo del Sindicato de Empleados del Vidrio (SEIVARA).

Por Marina Lacolla

Marina Lacolla, periodista y editora de la Revista Trato Hecho Noticias del Conurbano